lunes, 12 de febrero de 2018

Centro Turístico de Chirapaca, un lugar para visitar


Vestida con una manta verde, pollera roja, sombrero plomo y cargada de un aguayo multicolor, Andrea López señala cada una de las figuras que están pintadas en una pared de roca de 200 metros de largo. “Aymara parlasim (voy a hablar en aymara)”, anuncia antes de contar que aquellos dibujos muestran las vivencias del lugar, “cuando había haciendas”. Relatos de aquellos tiempos, vista de nevados desde un mirador, pinturas rupestres, ingreso a una exhacienda y paseo en la laguna Colonial son las paradas obligatorias del Centro Turístico Comunitario de Chirapaca, que fue inaugurado a mediados de enero.

“Nuestros antepasados cuentan que las águilas negras eran viajeras, venían desde la cordillera de Los Andes hacia el cerro Kallani. Al pasar por la población de Ch’iyara (águila) Paka (negra) se quedaban a comer y dormir en la cima de Qala Wayu”, relata Juan Álvarez (de 52 años) a su hijo Juan Carlos Álvarez, investigador y poblador del cantón ubicado en el municipio de Batallas, en la provincia Los Andes.

Conscientes de los atractivos naturales, históricos y culturales de su cantón, la gente ha trabajado desde el año pasado para mostrar esta ruta, que empieza a los pies de una colina que se ha convertido en mirador, donde mujeres capacitadas en gastronomía por el Centro de Investigaciones de Energía y Población (CIEP) sirven el desayuno, consistente en leche con quinua y panqueque, antes de subir las gradas que conducen al observador, desde donde se puede contemplar la cordillera Real, con los principales nevados como protectores eternos de la altipampa.

Después de solazarse un momento se debe caminar por un sendero que lleva a una extensa pared  de piedra, que contiene una parte de la historia del pueblo. “Esto han dibujado las personas antes, cuando había haciendas. En ese tiempo, los k’aras solían chicotearnos, nos hacían correr a golpes. Las pinturas muestran toda esa vivencia”, narra Andrea, una mujer de pollera de 74 años que solo habla aymara y tiene mucho que contar.


Los gráficos son de color rojo, que si bien con los años están desapareciendo, conservan el momento en que alguien  pasta llamas y ovejas, una persona que se moviliza sobre un caballo, y gente que, tomada de la mano, parece estar danzando.

Desde las pinturas rupestres se debe caminar kilómetro y medio para pasar a la siguiente fase del itinerario, trecho en el que se puede disfrutar del verdor del campo.

En una especie de cancha de fútbol, que en realidad es una plazuela, está la exhacienda de los “patrones”, donde moraron al menos tres familias. El último de ellos fue Jorge del Solar, dice Andrea Segales, quien se ofrece a mostrar los detalles representativos de la casa de inicios del siglo XX que “han construido nuestros ancestros”.

La morada de estilo republicano tiene un patio amplio rodeado por portones y ventanales de madera, con un árbol en medio como testigo del apogeo y abandono de este lugar, que por un tiempo cobijó un regimiento militar, pero “los soldados se aprovechaban de los comunarios, robaban alimentos y mataban ganado”.

Como la vivienda no tiene documento de propiedad, hay una disputa por su tenencia, por eso “se ha entablado tratativas con diferentes ministerios para que esto sea transferido al Gobierno Municipal y que proyectemos obras”, expresa Reynaldo Gutiérrez, alcalde de Batallas, mientras que Andrea espeta que “este predio es de los ancestros, de nuestros abuelos”.

En tanto, la exhacienda está llena de catres, colchones y escritorios, con habitaciones que tienen el acompañamiento de goteras y paredes despintadas.

El proyecto es habilitar la exhacienda como refugio para turistas y museo. Con este propósito, José Alanoca expone un poco de su colección de antigüedades, desde máquinas de escribir Underwood y Royal, hasta una Wellington portátil. También hay máquinas de coser de 1871, un modelo Haid & Neu alemán y la clásica de Isaac Singer de 1850. Lámparas germanas, baúles de madera y radios a válvula completan el escenario de la habitación, que tiene en medio una estufa noruega que aún funciona.

Un poblador se protege de la lluvia dentro de uno de los pasillos de la exhacienda. Foto. Álvaro Valero

El recorrido termina en la laguna Colonial, que fue construida por capricho de uno de los “patrones”, quien hizo trabajar a los pobladores cinco años durante la Guerra del Chaco, según comentan los mayores. “Esas piedras han traído nuestros tatarabuelos del cerro Negro en burro o cargando”, refiere uno de ellos, quien participó en la rehabilitación de este espacio donde ahora hay  paseos en botes de plástico y balsas de totora. Estas aguas sirven también para la cría de 4.000 alevines de trucha, entregados por el Gobierno Departamental de La Paz con el fin de generar empleo.

“Lo que ven aquí en la laguna es el trabajo de cada comunario, ya sean niños, jóvenes, adultos y de la tercera edad”, recalca Secundino Álvarez, quien elaboró este proyecto turístico en  Chirapaca, pueblo que ofrece un día de paseo por estas tierras ávidas de visitantes, para seguir contando historias de antes de la Reforma Agraria, navegar en el estanque que guarece miles de truchas y observar las pinturas que aún tienen mucho por explicar de los cerros a los que llegaban las águilas negras.

Un día de visita al puebloEl recorrido por los sitios atractivos de Chirapaca cuesta Bs 50 por persona, que incluye desayuno y almuerzo, además de la visita guiada al mirador, las pinturas rupestres, la exhacienda y la laguna Colonial. El paquete no incluye el transporte desde La Paz. El pasaje a este cantón del municipio de Batallas desde la terminal de El Alto vale Bs 5.

Para más información y reservas se puede llamar al teléfono 74005312.

lunes, 20 de febrero de 2017

Organizan visita a las "Waqas" de Oruro

El secretario departamental de Cultura y Turismo de la Gobernación de Oruro, Milton Rojas, informó el lunes esa instancia organiza una visita para mañana, martes, a las "Waqas", (sitios sagrados o ceremoniales en las serranías), en el marco de la agenda cultural por el Carnaval 2017.

    "La vista a las Waqas será mañana en tres etapas, una primera al Sapo, luego el Cóndor y tercero a la Víbora, para lo cual se invita a la población y a los turistas que ya están en Oruro por la temporada del Carnaval", dijo en conferencia de prensa.

    Explicó que el Carnaval de Oruro al margen de ser una festividad folklórica religiosa, tiene una connotación mitológica ancestral que identifica a esos sitios sagrados, donde la gente acude para realizar ceremonias andinas.

Tiwanaku: monolitos del templo son presas del descuido y del vandalismo

En las últimas semanas de diciembre de  2016, los monolitos  que adornan  la entrada del templo de Tiwanaku  fueron dañados con pintura. El hecho enojó a los vecinos del pueblo, ubicado a    70 kilómetros  de la ciudad de La Paz.

 "La gente estaba muy  preocupada porque algunos chicos pintaron las estelas  del templo”, cuenta Margarita Huanca, una de las vecinas que vende comida cerca de la plaza principal de Tiwanaku.

    Según Huanca, varios vecinos  y custodios del templo   decidieron restaurar  los dos   monolitos. Además, se comprometieron a proteger las   piezas arqueológicas. "Todos nosotros nos encargamos de vigilar las reliquias que tenemos en el pueblo”, asegura.

El templo de Tiwanaku fue construido entre los años 1580 y 1620. La estructura principal de la iglesia, los  pilares del atrio, los monolitos y las piedras labradas   tienen procedencia   del principal sitio arqueológico del lugar.

 La iglesia,  que subsiste desde la época del Virreinato del Perú (1542), fue declarada Monumento Nacional el 31 de enero de 1945, durante la presidencia de Gualberto Villarroel, según una placa colgada en uno de sus muros.

"No sabemos quién ha rayado las estelas, pero más bien  ya las arreglaron”,  comenta otra de las vecinas. "Algunos muchachos no respetan nuestras tradiciones y pintan hasta los monolitos que se fabricaron para adornar la plaza principal.  Pero pintar hasta los de la iglesia, que son reales, ya es el colmo”, indica enojado  Ignacio Amaro Quispe,  otro de los vecinos.

El daño a las estelas de la iglesia también  ha preocupado  a las autoridades locales. El alcalde del  municipio de Tiwanaku, Octavio Quispe Chura, cuenta que el acto vandálico causó la molestia de los comunarios del lugar. "Cuando me enteré de este lamentable hecho,  me encargué personalmente del caso  y fui a conversar con el padre Efraín (custodio de la iglesia). Él nos dijo que muchos vienen con fe y  ch’allan al monolito, nada más”,  asegura.

 "Creemos que el padre se encargó de (restaurar) las  pieza que están  bajo su cuidado. En algún momento se había pensado trasladar los monolitos  (al centro arqueológico)”, añade.

Para el alcalde de Tiwanaku,  el caso de las estelas representa una oportunidad para emprender un plan maestro que se  encargará de la conservación, restauración  y sensibilización  del  patrimonio arqueológico que se encuentran en el pueblo. Agregó que   a través del  plan maestro se evaluará si las estelas estarán bajo la custodia de la iglesia o serán trasladadas.

 En la actualidad, los dos monolitos, ubicados en  el ingreso del templo, se encuentran protegidos por unas improvisadas rejas y un techo.

El viernes, Página Siete buscó en varias ocasiones al padre Efraín Limachi, custodio del templo de Tiwanaku.

Sobre la situación de los monolitos de la iglesia del pueblo, el director ejecutivo del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración  de Tiwanaku (CIAAAT), Julio Condori Amaru, informó  que su despacho no tiene tuición sobre dichas piezas  porque están fuera de su jurisdicción territorial.

"Muchas veces, en el marco de la cooperación técnica, colaboramos con las comunidades pero (ese tema) está a cargo del alcalde de Tiwanaku. Nosotros nos encargamos del área declarada como Patrimonio de la Humanidad, que consta de 71,5 hectáreas”, sostiene.

Condori   dice  que "el  problema de la conservación no sólo depende de las organizaciones de Tiwanaku, sino que es una problemática nacional que debe ser abordada con una política de Estado”. "En el caso de la pieza (monolito del templo) no tenemos reportes y tampoco nos han pedido ningún tipo de colaboración técnica”, indica.

Según la máxima autoridad del CIAAAT, la iglesia es la directa encargada  de  las piezas arqueológicas. "Debe ocuparse de ese asunto”, indica y sobre las personas que dañaron las estelas, la autoridad responde: "Hay gente con mala intención que no comulga con esta cultura”.A pesar de que uno de los principales atractivos de   Tiwanaku  es el  Centro Arqueológico, cientos de turistas   extranjeros  visitan el pueblo para sacar fotos y contemplar a los dos monolitos del templo.  Además, varios comunarios  llegan  al lugar para ch’allar y hacer rituales cerca de las piezas. Y es que las estelas, que tienen la misma  antigüedad y valor patrimonial,  se encuentran casi en la  intemperie y sin custodia.

Alistan proyecto para resguardar patrimonio del pueblo

El alcalde del  municipio de Tiwanaku, Octavio Quispe Chura, anunció que   dicha alcaldía alista un proyecto para  resguardar el patrimonio cultural que se encuentra en el pueblo.

 Según la autoridad, la idea del proyecto es socializar con  los vecinos para que  abran las puertas de sus casas a los turistas y  muestren las piezas arqueológicas que conservan  en sus propiedades.

"Esperamos que para el año nuevo aymara del 2018,  todas las personas que viven  en el pueblo  puedan abrir las puertas de sus casas a los turistas nacionales y extranjeros para exhibir lo que poseen”, explicó.

Según  varios de los pobladores, en las casas de varios vecinos se conservan  estelas y   restos de cerámica de la cultura de Tiwanaku, entre otras piezas.

  Por su parte, los vecinos demandaron  también que las autoridades locales realicen una restauración de las réplicas de monolitos que se encuentran en la plaza principal del pueblo.

  "Es una pena que la gente cuide    nuestras obras  y pinte  los monolitos que se fabricaron para adornar la plaza principal”,  sostuvo  enojado  Ignacio Amaro Quispe,  otro de los vecinos.

En la plaza principal del pueblo  se observó que varias de las réplicas fueron pintadas  y dañadas por delincuentes.

El municipio de Tiwanaku ocupa una superficie de 341,99 kilómetros cuadrados, está situado a una altura de 3.840 metros sobre el nivel del mar. Corresponde a la tercera sección de la provincia Ingavi del departamento de La Paz.

sábado, 11 de febrero de 2017

El jaguar está en peligro crítico, quedan solo 64.000 ejemplares

El jaguar, el gran felino que vive en el continente americano, se encuentra en mayor peligro de extinción del que se creía hasta ahora, luego de que un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinara  que solo quedan 64.000 ejemplares en el mundo, de los cuales el 90% se encuentra en la Amazonia, que abarca regiones de Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador y Colombia.

Si bien no hay datos exactos sobre cuántos habitan en Bolivia, el estado de esta especie, Panthera onca, está en categoría vulnerable, según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de Especies.

El biólogo especialista en ecología Huáscar Bustillos y el investigador ambiental Eduardo Franco Berton; consultados por EL DEBER, coinciden al identificar las principales causas de la pérdida de jaguares en el país: el avance de la frontera agrícola ganadera y la expansión de la deforestación.

Prueba de ello, señala Franco, es que hasta hace algunos años “los jaguares habitaban en el 75% del territorio nacional y ahora ocupan menos del 50%”, principalmente en las áreas protegidas.

Según datos de la organización Wildlife Conservation Society (WCS), la mayoría de los jaguares habitan el parque Kaa Iya (en el Chaco), donde se estiman cerca de 1.500 ejemplares, y en el Parque Nacional Madidi, donde calculan 300. También se registró su presencia en el parque Pilón Lajas, Isiboro Sécure, Amboró y Tariquía, entre otros.
Una especie ‘paraguas’
El jaguar es el felino de mayor tamaño que habita en América (el tercero más grande del mundo) y su hábitat preferido se encuentra en zonas de bosques y sabanas tropicales, por debajo de los 2.000 metros de altura, señala la WCS.

“Al proteger a un jaguar se está protegiendo a muchos animales”, dice Franco y explica que un jaguar macho necesita hasta 150 kilómetros cuadrados de bosque para sobrevivir, por lo cual, al preservar esa área, se está salvando también la vida de aves, mamíferos y otras especies

miércoles, 1 de febrero de 2017

Madidi, el negocio chino mata al guardián amazónico

Habitantes de Rurenabaque cazando un jaguar
Hasta hace un par de años, ir a ver a los jaguares libres era una más de las actividades ecoturísticas que se gestionaban en Rurrenabaque. Claro, resultaba temeraria, casi furtiva y muy ocasional. “Una vez unos gringos insistían e insistían en que les llevemos a ver al jaguar –relata Pedro*, uno de los indígenas tacanas que administran los ecoalbergues-. Toma varios días, y hay que saber ubicarlos para verlos de lejos. Esa vez, cuando hallamos uno y empezamos a observarlo desde una altura, el animalote rugió, y una de las gringas se puso muy nerviosa, empezó a llorar. Al jaguar hay que respetarlo”.

Hoy a Rurrenabaque llegan cada vez menos “gringos” y en el entorno hay cada vez menos jaguares. Cerca de 30 años de campañas para extinguir las cacerías y evitar la desaparición de especies empezaron a fracasar abruptamente. Otra vez, a semejanza de los años 80, se ha desatado una virtual fase de exterminio. Se ensaña especialmente con el símbolo del espíritu de la selva, con el tercer felino más portentoso del planeta después del león y el tigre.

“Mientras el turismo creció y se concienció a la gente sobre la preservación y el cumplimiento de las leyes, hubo muy pocos casos –dice el activista Daniel Manzaneda-. Sólo los cazaban cuando atacaban al ganado que hay algo lejos de acá, era un hecho muy esporádico. Pero desde la llegada de los chinos están matando a decenas, además de ocelotes, serpientes y quién sabe qué especies más”.

Las cifras oficiales lo confirman. La Dirección de Biodiversidad y Areas Protegidas (DGBAP) del Ministerio de Medio Ambiente ha registrado entre 2014 y 2016 la recuperación de 800 colmillos de jaguar. Iban a ser traficados a China e implican la muerte de, por lo menos, 200 felinos de esta especie. Esto sólo en cuatro de las seis áreas donde habita este gran félido en Bolivia. Teresa Pérez, la principal responsable de la DGBAP, puntualiza que la mayoría de los casos se han producido en la zona Madidi – Pilón Lajas, entre el Beni y La Paz.

“Los tenemos registrados en Cochabamba, Santa Cruz, La Paz y Beni –puntualiza-, pero sobre todo en esta parte que es dónde hay más población y dónde más trafican”.

Sin embargo, al parecer la cacería del jaguar se ha generalizado en Bolivia. “No hemos registrado los que han sido asesinados en el Chaco –indica Rodrigo Herrera, el especialista en normas de vida silvestre de la Dirección de Biodiversidad-, pero en nuestro monitoreo sabemos que se han producido también casos, han sido denunciados por las redes sociales”. Coincidentemente, en el entorno de todas las áreas afectadas, desde hace tres años se desarrollan proyectos ejecutados por empresas chinas.

MUCHO MÁS DE 200 JAGUARES MUERTOS

El problema se agrava si se considera que por cada caso que se descubre hay varios otros que no. Aún no se ha establecido cuántos, pero baste considerar la situación de los primeros responsables de combatir este delito. “Para vigilar 40 mil hectáreas entre el Area Protegida Pilón Lajas y el Madidi hoy trabajamos 12 guardaparques –explica Jorge Meleán, el responsable de la zona-. En 1997 éramos 25, pero han ido desertando”. No se puede pedir mucho a quienes en el mejor de los casos ganan 1.800 bolivianos mensuales y esporádicamente reciben equipos y vituallas.

Sin embargo, una de las incautaciones más sonadas prosperó gracias a una celada que los guardaparques tendieron a uno de los delincuentes. La confianza de los traficantes llegó a tal grado que Jiang Fang Xiao, el 30 de mayo, pagó un aviso en radio “Efeme” de Rurrenabaque. Ofrecía 100 dólares por cada colmillo de jaguar y también comprar el cráneo. Uno de los guardaparques llamó a Xiao y le dijo que podía conseguirle la mercancía. Cuando se encontraron ambos hombres, el guardaparque le pidió que le muestre el tipo exacto de colmillos que quería.

Luego el operativo, coordinado con la Policía Forestal (Pofoma), fluyó por la casa de Liang Fiang Xiao. Se le incautaron siete piezas y fue detenido preventivamente. Pero, al parecer la captura ha intimidado apenas a los traficantes. Entre julio y agosto se registraron similares denuncias sobre la oferta de dinero por colmillos en Santa Rosa y Riberalta.

Según la directora de la DGBAP, nueve ciudadanos chinos y dos bolivianos son actualmente procesados por tráfico de jaguares. Sólo Xiao se halla recluido. Su compatriota Yan Yixing (atrapado en diciembre de 2014 con 300 colmillos) es objeto de detención domiciliaria, aunque se le ve muy activo por Rurrenabaque. Es más, se ha vuelto un temido personaje en el pueblo, donde es más conocido como “Jabín”.

“Es notoria la autoridad sobre algunos de sus compatriotas, anda haciendo gala de dinero y prepotencia –explica un jurista de la zona-. No sólo está implicado en el tráfico de colmillos y pieles de jaguares, tiene varios otros negocios, incluido un burdel. Y pese a que se le encontró con semejante botín, van a pasar dos años y su proceso no avanza, ¿se da cuenta de lo que pasa?”.

El director Ejecutivo de Servicio Nacional de Areas Protegidas (Sernap), Félix Gonzáles, ha pedido una pena de 6 años de cárcel para Xiao y  Yixing. En ese caso serían los primeros ciudadanos chinos condenados por este delito en el país. Pero la lentitud e ineficacia estatal para esta clase de ilícitos resultan proverbiales. La propia DGBAP informó en enero que en 10 años se habían abierto 60 casos por tráfico de especies. Dentro de ese total, apenas se había registrado la detención de tres personas, en los tres casos por la caza furtiva de vicuñas.

En lo referido a jaguares la mayoría de los operativos resultaron ajenos a las selvas. Siete de los casos más importantes procesados por la DGBAP corresponden a hallazgos de los responsables de la Empresa de Correos de Bolivia (Ecobol).

Pero sabido es que los traficantes optan frecuentemente por las rutas terrestres que surcan inhóspitas fronteras. Rodrigo Herrera señala que en el caso del Madidi se ha establecido que se contrabandean especies por la vía a Ixiamas y luego hacia Perú. Ruta que puede cubrirse fácilmente en menos de media jornada.

“Más allá de Ixiamas es prácticamente tierra de nadie -señala un oficial de la Policía Boliviana asignado al lugar-. Mafiosos brasileños y peruanos entran cuando quieren y trafican con lo que quieren, ahora también se ve a chinos, no sé si serán competencia o tendrán acuerdos”. Su declaración es ratificada por diversas denuncias de campesinos de la zona que han trascendido a los medios.

Herrera añade que los guardaparques del Sernap han establecido que más hacia el norte las rutas del tráfico de colmillos llegan a Bolpebra, la triple frontera. Mientras que desde las áreas de Cochabamba y Santa Cruz siguen la ruta hacia San Matías, en el Este boliviano, y frontera con Brasil.

La reavivada masacre de jaguares no sólo conmueve a los porteños (gentilicio de los habitantes de Rurrenabaque). Al menos dos cadenas internacionales de televisión especializadas en vida silvestre han realizado en las últimas semanas reportajes sobre la caza del jaguar y el tráfico de especies.

“Sorprende de veras que un santuario natural tan renombrado se convierta en una especie de zona de safari chino –declara el miembro de uno de esos equipos-. Sorprende también que el Gobierno protector de la Madre Tierra se muestre tan débil ante esa matanza”.

Coincidentemente con las ofertas de dinero por colmillos se ha sabido de denuncias de extraños “ataques” de jaguares a campesinos, incluso con heridos graves. El guía Pedro lo desmiente: “Ellos, si no se los molesta, si no se les amenaza la guarida, no atacan al hombre, más bien se huyen de él. Es gente que está yendo a cazarlos por la plata. Acá durante años enseñamos que cuidarlos iba a ser mejor por lo del turismo”.  

Parece repetirse el fenómeno de los años 80. Según la ONG Traffic International, entonces, cada tres años, salían por las fronteras bolivianas cerca de 60 mil pieles de felinos silvestres, especialmente de jaguares. Legal en aquel tiempo, la cacería redujo la población del guardián de la selva a niveles de especie amenazada. En el oeste del Chaco y diversas zonas de Santa Cruz la ganadería y la agroindustria propiciaron otro tipo de masacre.

Sin embago, las serranías de la cabecera amazónica más la apuesta de los porteños de Rurrenabaque por el ecoturismo contuvieron la mortandad. La causa principal de la paulatina desaparición de jaguares en la Amazonía es la deforestación impulsada por ganaderos, madereros y soyeros.

Su incontenible avance en el norte brasileño o en el oriente boliviano extingue al gran felino. Según el Centro Brasileño de Conservación de Mamíferos Carnívoros, en 15 años la población de jaguares en la Amazonía atlántica disminuyó en un 80 por ciento. El promedio hoy llega a una pantera onca (nombre científico del jaguar) por cada 100 kilómetros cuadrados.

EL GUARDIÁN DEL BOSQUE

Pero, las montañas de la cabecera amazónica impiden esos negocios agroindustriales. El trópico montañoso cruzado de ríos de gran caudal se convirtió en un formidable refugio para el felino moteado de oro y negro. Estudios realizados en 2011 por la Wildlife Conservation Society (WCS), establecieron que en los 18.900 kilómetros cuadrados del Madidi habitaban cerca de 900 jaguares. Esto implica cerca de cinco ejemplares por cada 100 kilómetros cuadrados. Cifras similares maneja la DGBAP, las que ubican a la región como una de las de mayor densidad del símbolo viviente de la Amazonía, del espíritu guardián del bosque.

Animal generalmente solitario, que marca su territorio en áreas de entre 25 y 80 kilómetros cuadrados, parece encarnar la mítica definición. Al ser un depredador, el jaguar desempeña el fundamental papel de la estabilización de los ecosistemas en los que habita. Sin duda, es el protector de la selva porque regula las poblaciones de los animales que captura.

“Este hermoso felino es conocido como una ‘especie paraguas’ porque su área geográfica es tan amplia que, si se lo protege, numerosos animales de otras especies también estarán protegidos –señala un texto de la fundación Yaguarete (nombre en guaraní del jaguar)-. Por lo tanto, la ausencia del jaguar derivará en la extinción de muchas especies y la sobrepoblación de otras tantas".

Sin embargo, si el ritmo de caza ilegal impuesto en los último años se mantiene, su exterminio parece sellado. La extinción del superpredador del bosque rompería la cadena alimentaria natural y también el equilibrio ecológico del Madidi. Una región donde desde 2015 un equipo de científicos de la WCS trabaja para ratificar su presunción de que constituye la más biodiversa del mundo.

“Siempre se ha sabido por acá que matar a los animales por vicio, por maldad, trae salación –dice el guía tacana Pedro-. Yo creo que si exterminan a los jaguares vendrá una gran salación”. (EPeN). (*El nombre ha sido cambiado)

El principal mercado para la compra de diversas partes del cuerpo de los jaguares es China. El gran felino amazónico tiene un gran parecido con el tigre que, precisamente debido a la caza indiscriminada, ha sido virtualmente extinguido. En 2014, se estimaba que la población de tigres en el sud este del Asia apenas superaba los 3.100 ejemplares.

Extendidas prácticas de medicina tradicional (varias de ellas desmentidas por estudios científicos) atribuyen súper poderes curativos o afrodisiacos a diversas partes del cuerpo de estos grandes felinos.

La superstición y el uso ornamental abren más el mercado. Según la ONG traffic, en China se llegan a comerciar los colmillos en 5.000 dólares, como el principal botín. Mientras que los huesos, los bigotes, los testículos, el cráneo y el cuero sirven para diversos preparados y sortilegios que multiplican el boyante negocio.

 "Según la directora de la DGBAP, nueve ciudadanos chinos y dos bolivianos son actualmente procesados por tráfico de jaguares. Sólo Xiao se halla recluido. Su compatriota Yan Yixing (atrapado en diciembre de 2014 con 300 colmillos) es objeto de detención domiciliaria, aunque se le ve muy activo por Rurrenabaque"

"Este hermoso felino es conocido como una ‘especie paraguas’ porque su área geográfica es tan amplia que, si se lo protege, numerosos animales de otras especies también estarán protegidos"

Texto: Rafael Sagárnaga

martes, 31 de enero de 2017

Bolivia y su diversidad turística

Salar de Uyuni. Foto: Dimitry B.
Bolivia tiene una diversidad turística, pues tiene territorios variados: altiplano, valle y trópico, cada uno con sus características peculiares, que hacen del país, un espacio con varias opciones para pasar momentos agradables.

Generalmente los extranjeros llegan a Bolivia, para observar al gran salar de Uyuni, que es uno de los salares del mundo más grande, donde se observa una planicie blanca inmensa, donde según relatos incluso se perdieron algunos por no ingresar con un guía.

Aunque muchos pasan de La Paz, directamente al salar, otros se quedan en Oruro para conocer algo de su historia y especialmente del majestuoso Carnaval, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, que es la única festividad carnavalera íntimamente relacionada con la devoción hacia la Virgen del Socavón.

Otros lugares que visitan los turistas que llegan a Oruro, es la ciudad encantada de Pumiri, por su asombrosa historia; los pies del Sajama, donde se encuentra aguas termales; los chullpares de diferentes comunidades; y la cultura milenaria más antigua que mantiene sus tradiciones, los Chipayas.

Al igual que Oruro, los otros departamentos de Bolivia, poseen gran historia, como por ejemplo Tiahuanaco, lugar que encierra muchos relatos, entre otros.

De igual manera en el oriente y el valle, se tienen lugares llenos de vegetación, donde los turistas pueden estar en contacto directo con la naturaleza.

También en este sector existen lugares misteriosos, como la cueva de los Guacharos en el Chapare, que es un lugar bajo el suelo y arriba esta toda la vegetación.

El parque Madidi, donde se encuentra una variada flora, además de especies de animales, este lugar es conocido mundialmente porque es una reserva natural muy importante.

Asimismo, podemos mencionar al lago Titicaca del departamento de La Paz, que muchos lo conocen como el "Lago Sagrado", en este lago esta la Isla del Sol, un espacio donde se cree que habitaban los incas.

Existen miles de maravillas que posee Bolivia en toda su extensión territorial y que a lo largo del tiempo recibió muchos turistas, lo que se prevé rebaje por el posible impuesto anunciado.

Descubren en el Madidi murciélago de "lengua larga"


Un equipo de científicos bolivianos halló un insólito murciélago con una particularidad muy llamativa: su lengua mide 8,5 centímetros. Se trata de la lengua más larga -en relación a su tamaño- entre los mamíferos de la que se tiene constancia hasta ahora.

Los expertos descubrieron este extraordinario murciélago en el Parque Nacional Madidi, en Bolivia. Este es el espacio protegido de mayor diversidad del planeta, además de ser el primer registro de esta especie en ese país.

El murciélago en cuestión es el Anoura fistulata o murciélago del néctar con labios de tubo, descrito hace apenas 10 años en Ecuador y del que solo aparecen tres registros en todo el mundo. Su lengua extremadamente larga le permite acceder al interior de las flores más profundas para alimentarse de su néctar.

Los científicos de la expedición boliviana también hallaron en este tesoro de biodiversidad lo que parece ser una nueva especie de rana de cabeza grande de la familia de las craugastoridas.

Vía planeta vivo